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Los surfloridanos se las ingeniaron para celebrar en grande el 4 de julio con fiestas al aire libre, humeantes asados y juegos pirotécnicos que exaltaron el sentimiento patrio en cada rincón. Poco importaron las lluvias y el cielo gris de la tarde dominical.
``Es el tiempo para compartir y pasarla bien con los amigos. Estoy muy contento'', dijo Floro Comesaña, de 74 años, mientras disfrutaba unas deliciosas costillas de cerdo ahumadas y maíz rostizado en el parque Amelia Earhart, en Hialeah.
La celebración familiar gratuita a la que asistió Comesaña y decenas de personas recordó que los homenajes, enmarcados en el 234to. aniversario de la independencia de Estados Unidos, tienen en la diversidad a una de sus mejores cartas de presentación.
Uno de esos ejemplos corrió por cuenta del nigeriano Andrew Osolase, presidente de la entidad EDO Association of Florida. Osolase lideró el almuerzo campestre y las actividades recreativas que su entidad puso en marcha el domingo en un sector del parque de Hialeah para satisfacción y beneplácito de grandes y chicos.
``El Día de la Independencia significa mucho para nosotros, que somos parte de esta hermosa comunidad'', indicó.
Los organizadores dieron la bienvenida a familias enteras que rápidamente se contagiaron del ambiente festivo y la música que hizo mover el cuerpo a más de uno.
``Levo 55 años en este país y el 4 de Julio es mejor que mi propio cumpleaños'', dijo Jorge Peraza, un ex combatiente cubano que está orgulloso de haber servido a la nación.
``Es una fecha internacional porque significa libertad para todo el mundo. Tenemos que cuidar a este país'', agregó el hombre, de 80 años.
Arraigada profundamente en la tradición angloamericana de la libertad política en toda su dimensión, el 4 de Julio es, por rigor, una fecha del calendario donde las autoridades políticas exaltan los valores estadounidenses.
John Adams, uno de los padres fundadores de la nación, no se equivocó cuando señaló que el feriado patrio ``es el gran festival del aniversario y debe ser conmemorado como el día de la liberación''.
Así, en todo el territorio se reafirmaron los sentimientos de respeto y orgullo de un territorio que hace más de dos siglos se erigió sobre la base de la vida, la búsqueda de la felicidad y la justicia social.
``Me gusta pasarlo con mi familia y ver los fuegos artificiales'', comentó Marcos Torres, un padre de familia que estuvo acompañado de su esposa María y sus hijos Nick, Paula y Judith en el parque Amelia Earhart.
Pasadas las seis de la tarde, otra actividad multitudinaria en el centro de entretenimiento Milander Park, en la Ciudad que Progresa, tomó las riendas de la jornada para dar la bienvenida a un grupo de 85 personas que recibieron la ciudadanía estadounidense.
Entre ellos: el colombiano Carlos Beltrán, de 61 años, quien ofició la juramentación de la bandera.
``Aquí gozamos de plenas libertades. Es la unidad y la fortaleza de este país lo que me hace sentir orgulloso'', apuntó Beltrán.
Para los amantes de la brisa marina y las actividades más cercanas a la playa, la celebración arribó en FIU/Biscayne Bay Campus con entretenimiento en vivo, juegos y música a tono con la ocasión.
En Coconout Grove las festividades gratuitas estuvieron presentes desde las 4 p.m.
Más al sur, en Homestead, la fiesta del 4 de julio se adueñó de la explanada del Homestead Motor Sports.
`Aquí hay de todo'', dijo Reinaldo García, de 34 años, refiriéndose al calendario local de Miami. ``Me gustan los juegos y el ambiente. Es la celebración de toda la familia'', acotó.
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