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Jerold Nelson no tenía los conocimientos necesarios para trabajar en Interactive Blue, un contratista de servicios públicos de Coral Gables. Pero el hombre de 51 años echó mano a un inesperado argumento en su favor: la compañía sólo tenía que pagarle alrededor de $1.50 por hora.Sin trabajo desde hacía casi un año, Nelson todavía no estaba dispuesto a trabajar por esa cifra. Pero cumplía los requisitos para entrar a un programa federal de capacitación laboral que subsidia temporalmente hasta 90 por ciento del sueldo de nuevos empleados. El descuento fue suficiente para que Robert Mena, el dueño de Interactive, decidiera probar a Nelson, que el mes pasado fue empleado permanentemente para ayudar a obtener licencias para los sistemas de cable de la compañía.En esta situación económica es difícil arriesgarse a contratar a alguien que no cumple todos los requisitos, dijo Mena. Eso nos dio más flexibilidad.
El caso de Nelson podría servir de modelo para la siguiente fase en la lucha de Washington contra uno de los mercados laborales más débiles desde la Gran Depresión.Cuando el presidente Obama de a conocer su plan de empleos ante una sesión conjunta del Congreso el jueves por la noche, los analistas esperan que proponga más incentivos de contratación como el de Nelson.El impulso de pagar a las empresas para que contraten personal atraerá más atención sobre subvenciones que no son nuevas, y que, según los expertos, tampoco son muy populares. El incentivo de la capacitación laboral que recibió Interactive Blue es de los años 70 y las empresas ya disfrutan de una amplia gama de créditos fiscales por la contratación de veteranos de guerra, pobres y otros solicitantes de empleo que se considera que necesitan asistencia especial.Aunque no son muy conocidas, las subvenciones a la contratación de personal se han popularizado durante la recesión. El paquete de estímulo económico del 2009 incluyó cientos de millones en fondos adicionales para los programas, que ayudaron a las juntas locales de empleo a ofrecer más dinero a los empleadores.En los últimos 16 meses hemos aumentado enormemente ese programa, dijo Mason Jackson, presidente de la Junta de Empleos de Broward, que funciona con fondos federales, refiriéndose al programa de capacitación laboral.Las juntas de empleo como Workforce One de Jackson, gastan el dinero federal en clases de formación vocacional para mejorar las probabilidades de contratación de los desempleados.Sin embargo, la recesión ha hecho que esa capacitación adicional se traduzca en ofertas de empleo, ya que los empleadores tienen muchos candidatos. Con los subsidios, las juntas de trabajo tratan de ofrecer a los empleadores una forma barata de probar a un empleado y ver si puede cumplir las labores.En lugar de enviarlo a una clase de computación, lo puedo enviar directamente a la empresa, dijo Rick Beasley, director ejecutivo de la Junta de Inversiones Laborales del Sur de la Florida, que opera programas federales de capacitación laboral en Miami-Dade y Monroe. Lo puedo recapacitar en el puesto de trabajo.La junta laboral del sur de Florida no pudo decir cuántas personas están inscritas en su programa de capacitación laboral. Workforce One dijo que 252 personas se han beneficiado en Broward desde julio del 2010, y que ahora hay unas 110 personas inscritas. La información federal más reciente indica que en Broward hay unos 95,000 desempleados.El programa de capacitación sólo ofrece ayuda a los empleadores y establece exigencias estrictas para los requisitos.En Broward el subsidio de sueldo está limitado a $5,000 por empleado y un máximo de tres meses de capacitación.Los solicitantes también se ven limitados por sus niveles de ingresos: una persona con una familia de cuatro miembros debe ganar menos de $44,000 al año para cumplir los requisitos. Las reglas de elegibilidad y los subsidios varían según el condado.Los empleadores encaran estrictas normas de elegibilidad para recibir créditos fiscales, que pueden aportarles hasta $9,000 por contratar a alguien. Para recibir los beneficios, las empresas deben contratar a personas que dependan del bienestar social, veteranos de guerra desempleados, ex delincuentes, jóvenes sin formación escolar o candidatos que caigan dentro de otras categorías problemáticas.Estar desempleado varios meses no es razón para recibir el beneficio, por lo menos hasta ahora.Se espera que Obama amplíe la elegibilidad en su discurso del jueves ante el Congreso. Se ampliarán las categorías, dijo un funcionario del Departamento de Trabajo el martes.
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